Sobre mí

Un poquito de quién está detrás de este sitio.

Florero de porcelana, mantel bordado, libros viejos y un candelero de bronce encontrados en estate sales

Soy de Honduras y vivo en Simpsonville, Carolina del Sur. Empecé a ir a estate sales por pura necesidad: estaba quebrada, tenía una casa medio vacía y no quería llenarla de muebles baratos que se iban a caer en un año. Quería cosas buenas, de esas que duran.

Y las encontré. Encontré cómodas de madera sólida por $40, vajilla de porcelana completa por $12, manteles bordados a mano por unos dólares. Cosas que hoy ni se hacen así. Poco a poco mi casa se llenó de cosas bonitas y con historia, sin una sola deuda.

Con el tiempo entendí que ir a una estate sale es algo más profundo. Caminas por la casa de alguien y vas leyendo su vida: los recuerditos de sus viajes, los libros que leyó, la mesa donde comieron sus hijos, los platos que solo sacaba en Navidad. Es como una antología de una vida entera. Yo entro con respeto, casi con reverencia, y a veces salgo con ganas de llorar y de dar gracias.

Amo la naturaleza, los árboles y a Dios, y creo que reusar lo que ya existe es una forma de cuidar lo que Él nos dio. Cada mueble de madera real que rescatamos es un árbol que no se corta y un mueble menos en el basurero.

Hice este sitio porque muchas de mis amigas y vecinas latinas no sabían que esto existía, o les daba pena entrar por el idioma. Ese miedo se quita con información. Aquí está, en español, gratis y para toda la comunidad del Upstate. Bienvenida a la casa. 💛

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